Nuevo arquitecto toma el mando del salón de baile en la Casa Blanca
Publicado el 04/12/2025 a las 19:50
- Trump cambia al arquitecto principal
- Crece polémica por ampliación
- Nuevo salón generará transformación
Segun informa la agencia EFE, El presidente Donald Trump reemplazó al arquitecto del nuevo salón de baile tras discrepancias sobre el tamaño del proyecto, según informaron reportes locales divulgados este jueves.
El encargo pasó al estudio de Shalom Baranes, reconocido por décadas de trabajo en edificios gubernamentales, quien asumirá la dirección arquitectónica principal del ambicioso proyecto presidencial.
Baranes sustituye a la firma de James McCrery, la cual lideró inicialmente el diseño pero enfrentó desacuerdos con Trump respecto a la ampliación solicitada para el salón.
Según The Washington Post, el motivo decisivo para la salida de McCrery fue la incapacidad de su estudio para cumplir con los plazos establecidos por la administración presidencial.
Reacciones y razones detrás del reemplazo arquitectónico
El presidente de EE.UU., Donald Trump, contrató a un nuevo arquitecto para liderar la construcción de un gran salón de baile en la Casa Blanca, tras discrepancias con el profesional anterior respecto al tamaño del proyecto, informaron medios locales.https://t.co/dsa9XZx5Ya
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) December 4, 2025
CBS News informó que McCrery permanecerá en el proyecto como consultor, lo que permite conservar parte del diseño original pese al cambio en la dirección principal.
La Casa Blanca elogió la incorporación de Shalom Baranes, destacando su experiencia técnica y su capacidad para materializar la visión arquitectónica del presidente Donald Trump.
En su comunicado, la administración señaló que Baranes contribuirá decisivamente a construir la mayor ampliación de la Casa Blanca desde la creación del Despacho Oval histórico estadounidense.
El reemplazo refleja el interés del presidente en asegurar que el proyecto avance sin retrasos adicionales, manteniendo estándares exigentes de tamaño, funcionalidad y cumplimiento programado.
Salón de baile Casa Blanca y visión presidencial

El salón de baile será el proyecto emblemático de remodelación impulsado por Trump, con 8.500 metros cuadrados, capacidad para mil invitados y un costo estimado de 300 millones.
El presidente, con pasado como magnate inmobiliario, considera indispensable este espacio para celebrar eventos de gran magnitud dentro de la residencia presidencial sin depender de instalaciones temporales externas.
El nuevo salón busca sustituir las carpas utilizadas tradicionalmente en los jardines, permitiendo ampliar la capacidad y mejorar la infraestructura para recepciones oficiales importantes.
La visión presidencial apunta a consolidar un espacio moderno, amplio y funcional que responda a necesidades actuales de la Casa Blanca sin limitarse a soluciones provisionales anteriores.
Detalles del proyecto y magnitud de la construcción

Aunque inicialmente se aseguró que el proyecto no afectaría estructuras existentes, su desarrollo reveló intervenciones mayores, generando cambios significativos dentro del complejo presidencial estadounidense.
En octubre fue demolida completamente la histórica Ala Este, un espacio emblemático utilizado durante décadas como oficina de diversas primeras damas norteamericanas.
La demolición sorprendió a observadores y especialistas debido al valor histórico y simbólico asociado a la estructura, considerada parte importante del patrimonio arquitectónico institucional.
Pese a ello, la administración defendió la ampliación como necesaria para modernizar espacios y adaptarlos a nuevas demandas funcionales vinculadas a la residencia presidencial contemporánea.
Impacto histórico y cambios estructurales en la residencia
El rol de Shalom Baranes será fundamental para definir la versión final del salón, integrando propuestas previas y ajustes necesarios derivados de discrepancias iniciales con Trump.
La transición entre firmas arquitectónicas implica ajustes relevantes en el cronograma, aunque no se informaron nuevas fechas oficiales para completar la construcción prevista.
La permanencia de McCrery como consultor sugiere continuidad conceptual en algunos elementos del diseño inicial, mientras Baranes lidera decisiones técnicas centrales durante esta nueva fase.
El proyecto continúa bajo atención pública debido a su escala, sus implicaciones históricas y el impacto significativo que tendrá en la futura configuración espacial de la Casa Blanca.