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Así aprendió a manejar Checo Pérez

Así fueron los primeros pasos de Checo Pérez al volante, desde la Suburban familiar hasta su primer choque.
2026-03-05T19:01:02+00:00
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Sergio “Checo” Pérez creció rodeado de motores.

Antes de convertirse en piloto de Fórmula 1, su aprendizaje comenzó en casa, sentado en las piernas de su padre y tomando el volante de la Suburban familiar en Guadalajara.

El regreso de Checo a la F1 en 2026 revive la historia de cómo comenzó su formación al volante, marcada por disciplina, precocidad y anécdotas que hoy forman parte de su trayectoria.

De la Suburban al primer gokart

Foto:ShutterStock. Así aprendió a manejar Checo Pérez

Antonio Pérez Garibay, su padre y piloto en categorías nacionales, fue su primer maestro.

En la colonia Mezquital Country, Checo y sus hermanos guiaban la Suburban blanca bajo una regla clara: “error-sopapo”. Si se salían del carril, recibían un leve golpe correctivo.

A los cinco años ya se subía al mismo gokart que usaban sus hermanos Paola y Toño. Era un modelo automático con motor Yamaha, el primero que manejó y que hoy se conserva como reliquia.

Precocidad en los shifters

Checo Pérez
Foto:ShutterStock. Así aprendió a manejar Checo Pérez

El salto a los karts de cambios —los shifters 125cc— llegó pronto. Según quienes lo vieron correr, destacaba por su inteligencia en pista y bajo porcentaje de accidentes.

Luis “Paquito” Muzquiz, del Kartódromo Zapopan, recuerda que Checo sorprendía incluso a pilotos internacionales que viajaban a México.

Fernando Casillas, dueño del equipo con el que competía, señala que su capacidad para evitar incidentes lo hacía distinto desde pequeño.

El primer choque: un Chevy contra un Cadillac

Foto: Shutterstock

En 2004, ya con 14 años y compitiendo en la serie Skip Barber, Checo conducía un Chevy Pop color plata.

En una imprudencia al entrar en sentido contrario a su privada, chocó contra un Cadillac Seville de un vecino.

El incidente terminó resolviéndose con un acuerdo: el patrocinio de Aldo Autopartes, que Checo consiguió para competir en Estados Unidos y Canadá, sirvió para cubrir el daño.

Una vida ligada al automovilismo

FOTO: EFE

Incluso su nacimiento estuvo vinculado al automovilismo. Fue adelantado por cesárea para que su padre pudiera viajar a las 24 Horas de Daytona en 1990.

Desde entonces, el entorno familiar giró en torno a las cuatro ruedas.

Entre juegos de “carreterita” con gises y carreras en kartódromos, el tapatío consolidó una base que lo llevó a 14 años en la Fórmula 1.

Hoy, mientras inicia una nueva etapa en la categoría, las historias de sus primeros pasos confirman que su relación con el volante comenzó mucho antes de cualquier podio.

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