Trump frena orden sobre inteligencia artificial tras presión de David Sacks y líderes tecnológicos
Publicado el 22/05/2026 a las 10:48
- Trump frena orden de IA
- Sacks presionó a Trump
- Silicon Valley mostró rechazo
La esperada orden ejecutiva del presidente Donald Trump sobre inteligencia artificial terminó siendo aplazada a última hora luego de fuertes objeciones dentro de Silicon Valley.
Entre las voces más influyentes estuvo la de David Sacks, exzar de inteligencia artificial de la Casa Blanca, quien intervino directamente ante el mandatario.
Sacks expresó preocupaciones sobre el posible impacto que la medida tendría en la innovación tecnológica de Estados Unidos.
Según reportes de POLITICO, el empresario argumentó que establecer revisiones federales previas al lanzamiento de nuevos modelos de IA podría ralentizar el desarrollo tecnológico y afectar la competencia de Estados Unidos frente a China.
Por qué es importante: El episodio evidencia la creciente división entre el gobierno federal y parte de la industria tecnológica sobre cómo regular la inteligencia artificial sin perjudicar la competencia global de Estados Unidos frente a China.
David Sacks presionó a Trump para detener la orden ejecutiva

Según POLITICO, Sacks argumentó ante Trump que las compañías tecnológicas ya estaban cooperando de manera voluntaria en temas de seguridad de IA y que establecer revisiones gubernamentales antes del lanzamiento público de nuevos modelos podría convertirse en una barrera para el desarrollo del sector.
La intervención ocurrió apenas horas antes de que la Casa Blanca presentara oficialmente la orden ejecutiva.
“No me gustaron ciertos aspectos”, declaró Trump a reporteros el jueves. “Creo que se interpone en el camino de que estamos liderando a China. Estamos liderando a todos, y no quiero hacer nada que obstaculice eso”.
Fuentes citadas por POLITICO señalaron que incluso algunos funcionarios de la Casa Blanca quedaron sorprendidos por el cambio de postura de Sacks, quien previamente había participado en revisiones internas del documento.
“Luego llamó al presidente esta mañana sin que nadie lo supiera, incluyendo a su propio equipo, y descarriló todo”, afirmó un funcionario de la Casa Blanca.
La propuesta buscaba supervisar modelos avanzados de inteligencia artificial
La orden ejecutiva contemplaba la creación de un sistema voluntario mediante el cual desarrolladores de inteligencia artificial podrían presentar sus modelos avanzados para revisión de agencias federales antes de su lanzamiento público.
La medida estaba diseñada para responder a preocupaciones relacionadas con posibles riesgos de seguridad, incluidos ciberataques y otros daños potenciales asociados con modelos de IA de última generación.
Empresas como Anthropic figuraban entre las compañías cuyos sistemas habían generado preocupación dentro del gobierno debido al rápido avance de la tecnología.
Aun así, el borrador de la orden enfatizaba que no se buscaba imponer licencias obligatorias ni permisos gubernamentales para desarrollar IA.
“Nada en esta sección deberá interpretarse como autorización para crear un requisito obligatorio de licencias gubernamentales, aprobación previa o permisos para el desarrollo, publicación, lanzamiento o distribución de nuevos modelos de IA, incluidos los modelos de frontera”.
Sin embargo, algunos líderes tecnológicos temían que un mecanismo inicialmente voluntario terminara convirtiéndose en una regulación obligatoria en el futuro.
OpenAI apoyó colaborar con el gobierno mientras otras compañías expresaron reservas
La propuesta generó reacciones divididas dentro de la industria tecnológica estadounidense.
OpenAI, una de las empresas líderes en inteligencia artificial, mostró disposición para colaborar con el gobierno federal en temas de seguridad y despliegue responsable de nuevos modelos.
Chris Lehane, principal cabildero de OpenAI, defendió públicamente la necesidad de trabajar junto a las autoridades.
“La capacidad de innovar, pero haciéndolo junto con el gobierno de una manera que realmente priorice un despliegue seguro”, afirmó Lehane.
Sin embargo, otras compañías tecnológicas expresaron preocupaciones sobre el alcance y los tiempos contemplados en la propuesta.
Representantes de la industria presionaron para reducir de 90 días a 14 días el período requerido para compartir nuevos modelos con la Casa Blanca antes de su lanzamiento.
También solicitaron que la comunidad de inteligencia liderara el proceso de revisión técnica de los sistemas avanzados de IA.
La ausencia de importantes CEOs debilitó el lanzamiento de la medida
El retraso de la orden ejecutiva también estuvo relacionado con problemas de organización y asistencia al evento planeado por la Casa Blanca.
Según fuentes familiarizadas con la planificación, varios CEOs tecnológicos invitados con poca anticipación no podían asistir a la ceremonia oficial.
OpenAI, Anthropic y Meta tenían previsto enviar ejecutivos de menor rango en representación de sus compañías.
La situación terminó debilitando uno de los anuncios tecnológicos más esperados de Trump, justo en un momento en el que Washington busca mantener el liderazgo estadounidense frente al avance de China en inteligencia artificial.
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FUENTE: Politico