Trump intenta bajar los precios de la carne ¿Lo sentirá el bolsillo de la gente?
Publicado el 12/05/2026 a las 11:02
El precio de la carne de res se ha convertido en uno de los dolores de cabeza más visibles para millones de consumidores en Estados Unidos.
- Mientras los supermercados muestran cierta estabilidad en productos como los huevos, el costo de un bistec o carne molida sigue golpeando el presupuesto familiar.
- Ahora, el presidente Donald Trump intenta intervenir directamente con nuevas medidas destinadas a aumentar la oferta y reducir precios.
Por qué importa: la medida permitiría que una mayor cantidad de carne extranjera ingrese al mercado estadounidense con menores costos, algo que podría traducirse en precios más bajos para consumidores que llevan años enfrentando aumentos constantes en alimentos.
Trump intenta bajar precios de la carne ¿Ha funcionado hasta ahora?
Según información publicada por The Wall Street Journal y el New York Post, Trump firmará dos órdenes ejecutivas enfocadas en abaratar la carne de res.
- La primera suspenderá temporalmente aranceles que actualmente encarecen parte de las importaciones de carne vacuna.
El problema no es menor: De acuerdo con los datos citados en el reporte, los precios de la carne de res han subido alrededor de 40% en los últimos cinco años, convirtiéndose en uno de los principales motores de la inflación alimentaria.
La presión política también es evidente. Con las elecciones de mitad de mandato acercándose, el costo de vida vuelve a ocupar un lugar central en la conversación económica y la administración Trump busca mostrar señales concretas de alivio para las familias.

Sequía, costos y menos ganado complican el mercado
El aumento del precio de la carne no responde a un solo factor. Estados Unidos enfrenta actualmente el nivel más bajo de hato ganadero en 75 años, impulsado por una combinación de sequías extremas, altos costos de producción y problemas sanitarios.
La falta de pasto para alimentar al ganado obligó a muchos productores a depender de forraje más costoso, elevando considerablemente sus gastos operativos.
A esto se sumó el impacto del gusano barrenador del Nuevo Mundo detectado en ganado mexicano, situación que llevó a Estados Unidos a frenar temporalmente algunas importaciones.
Mientras tanto, la demanda de carne vacuna se ha mantenido estable. Ese desequilibrio entre oferta reducida y consumo constante ha sostenido precios elevados durante meses.
- La segunda orden ejecutiva de Trump intenta atacar precisamente ese problema estructural. El plan contempla ampliar préstamos y acceso al capital para ganaderos estadounidenses mediante la Administración de Pequeñas Empresas.
- Además, el gobierno busca reducir regulaciones que el sector considera costosas o innecesarias. Entre ellas aparece la eliminación de ciertos requisitos para el uso de crotales electrónicos en ganado y la revocación de protecciones para lobos grises y mexicanos, animales que productores rurales consideran una amenaza para sus rebaños.

Ganaderos apoyan algunas medidas, pero persisten dudas
Aunque parte del sector ganadero ha respaldado históricamente a Trump, algunas propuestas relacionadas con mayores importaciones generan preocupación dentro de la industria.
- El año pasado, el presidente provocó fuertes críticas cuando sugirió aumentar las compras de carne provenientes de Argentina. Finalmente, la Casa Blanca decidió ampliar significativamente esas importaciones, aunque estableciendo límites sobre los tipos de carne.
La tensión refleja un equilibrio complejo: bajar precios para consumidores sin perjudicar demasiado a los ganaderos estadounidenses que se benefician de valores altos en el mercado.
Economistas y analistas del sector alimentario señalan que incluso si las medidas ayudan a incrementar la oferta, el efecto en supermercados podría tardar varios meses. La producción ganadera no se recupera rápidamente y los costos logísticos continúan siendo elevados.
TE PODRÍA INTERESAR: Así amaneció el dólar este martes 12 de mayo en México, Colombia y RD

El bolsillo de las familias latinas sigue bajo presión
Aunque los consumidores han visto cierto alivio reciente en productos como huevos y algunos lácteos, la carne sigue representando uno de los gastos más sensibles dentro del presupuesto doméstico.
Para muchas familias, especialmente aquellas con ingresos medios y bajos, el aumento acumulado en alimentos ha obligado a cambiar hábitos de consumo, reducir compras o buscar alternativas más económicas.
- Trump apuesta a que estas órdenes ejecutivas envíen una señal inmediata al mercado y ayuden políticamente a mostrar acción frente a la inflación alimentaria.
- Sin embargo, el verdadero impacto dependerá de qué tan rápido aumente la oferta y de si las cadenas minoristas trasladan esos posibles ahorros al consumidor final.
Lo que viene: la administración Trump continuará evaluando medidas de desregulación y apoyo financiero al sector ganadero mientras intenta contener uno de los precios más vigilados por los estadounidenses en medio de un año políticamente clave.