Funcionarios de Trump se burlan de manifestantes en Union Station durante toma de control en Washington D.C.
Publicado el 20/08/2025 a las 20:32
- Miller insulta a manifestantes opositores
- Vance defiende despliegue militar
- Protestas contra control federal
Segun informa USATODAY, El alto funcionario de la Casa Blanca, Stephen Miller, desató polémica al llamar “hippies blancos mayores” a manifestantes que protestaban contra la militarización de Washington D.C.
Las declaraciones ocurrieron el 20 de agosto en Union Station, cuando Miller acompañaba al vicepresidente J.D. Vance y al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
El trío llegó sin previo aviso para realizar una sesión de fotos y promover el despliegue de tropas de la Guardia Nacional ordenado por el presidente Donald Trump.
El despliegue se enmarca en la “emergencia local por delincuencia” que Trump declaró el 11 de agosto.
Un ambiente tenso en Union Station
Stephen Miller: «All these demonstrators that you’ve seen out here in recent days, all these elderly white hippies, they’re not part of the city and never have been … we’re gonna ignore these stupid white hippies that all need to go home and take a nap because they’re all over… pic.twitter.com/v7Bj4pfEPW
— Aaron Rupar (@atrupar) August 20, 2025
Mientras los funcionarios ofrecían declaraciones desde un restaurante Shake Shack, un grupo de manifestantes coreaba “¡DC libre!” en el salón principal.
Los gritos y tambores opacaron las palabras de los representantes de la administración republicana.
Miller reaccionó acusando a los inconformes de ser “comunistas locos” que defienden a criminales y narcotraficantes.
“Me alegra que estén aquí porque nos inspiran a añadir miles de recursos más para sacar a los pandilleros de esta ciudad”, dijo con tono desafiante.
Críticas con tono despectivo hacia los opositores

Miller aseguró que los manifestantes no representan a los residentes locales y que solo buscan proteger a delincuentes.
Añadió que Washington D.C., una ciudad con mayoría de población negra, había sido ignorada durante generaciones en términos de seguridad.
“Vamos a ignorar a estos estúpidos hippies blancos. Todos deberían irse a casa a echarse una siesta porque tienen más de 90 años”, expresó.
La declaración provocó críticas por el tono racial y despectivo hacia un grupo que protestaba pacíficamente.
Vance defiende despliegue militar en la capital

El vicepresidente J.D. Vance aprovechó la visita para resaltar lo que calificó como logros inmediatos de la operación federal.
Afirmó que los delitos violentos en la capital se han reducido un 35% en apenas nueve días.
Recordó que, en una visita previa, sus hijos fueron intimidados por personas sin hogar en la estación, lo que los asustó profundamente.
“Ahora Union Station es un lugar donde los padres pueden volver a traer a sus hijos de forma segura”, declaró.
Protestas contra las medidas de seguridad
Vance cuestionó que los manifestantes, en su mayoría personas blancas de edad avanzada, se opongan a las políticas que “mantienen a la gente segura”.
Dijo que quienes nunca han sentido peligro en sus vidas no entienden lo que viven los residentes de la capital.
El despliegue de 800 efectivos de la Guardia Nacional incluyó también la intervención del gobierno federal en la fuerza policial de Washington.
Aunque Trump justifica la medida por la criminalidad, datos oficiales señalan que la tasa de delitos violentos cayó un 26% en 2025 en comparación con 2024.
Hegseth respalda la decisión presidencial
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que Union Station es uno de los puntos más importantes para los socorristas de la ciudad.
Explicó que, de acuerdo con bomberos y paramédicos, es una de las principales zonas de llamada de emergencia.
Defendió la presencia de militares como un recurso necesario para atender incidentes en un espacio concurrido por viajeros y turistas.
“En muchos sentidos, esto es parte del epicentro”, declaró durante la visita.
Reconocimiento a la Guardia Nacional
Los funcionarios aprovecharon la visita para agradecer personalmente a los elementos de la Guardia Nacional.
Durante el encuentro, Vance ofreció un almuerzo a los soldados en el restaurante donde se desarrolló la conferencia.
“Ustedes se esfuerzan todo el día y nosotros les damos hamburguesas; no es un trato justo, pero estamos agradecidos”, dijo el vicepresidente.
El gesto buscó reforzar la narrativa de apoyo directo a las tropas en su misión en la capital.
Un clima de división política y social
Las declaraciones de Miller y Vance avivaron el debate sobre la militarización de Washington D.C.
Mientras el gobierno federal defiende la medida como necesaria para reducir el crimen, activistas y residentes la ven como un ataque a las libertades civiles.
El tono burlesco contra los manifestantes ha sido criticado por aumentar la tensión en una ciudad ya polarizada.
La presencia militar en zonas turísticas como Union Station se ha convertido en símbolo del enfrentamiento entre la Casa Blanca y sus opositores.
A pesar de las cifras oficiales que muestran una reducción en los índices delictivos, el despliegue mantiene dividida a la capital estadounidense.
Con los insultos lanzados por Miller y las declaraciones de Vance, la administración Trump envió un mensaje de que no piensa ceder ante la resistencia ciudadana.