Agricultores dependen de acuerdo EE.UU. – China para no perder cosechas
Publicado el 28/10/2025 a las 16:17
- Los productores de soja enfrentan una crisis por la falta de compras chinas y la caída de precios.
- El posible acuerdo China – Estados Unidos podría reabrir el mercado y aliviar las pérdidas.
- El gobierno prepara subsidios para mitigar el impacto mientras la incertidumbre crece.
En el corazón agrícola del país, los silos están al límite y los precios se desploman.
China, tradicionalmente el mayor comprador de soja estadounidense, no ha reservado ni un solo envío de la cosecha de este año, según Bloomberg.
La falta de demanda ha generado un exceso de oferta y un serio problema logístico: muchos granjeros se ven obligados a almacenar su producción bajo lonas o venderla a precios mínimos para evitar pérdidas mayores.
Este escenario ha puesto en jaque a miles de familias rurales y al propio sistema agrícola, que depende en gran medida de las exportaciones hacia Asia.
Productores de soja dependen del acuerdo China – Estados Unidos
Durante décadas, el mercado chino absorbía cerca del 25 % de la soja estadounidense, pero la guerra comercial cambió las reglas.
Las represalias arancelarias y los conflictos diplomáticos redujeron las exportaciones a cero en septiembre, según Reuters.
Las negociaciones preparatorias celebradas el domingo en Kuala Lumpur han suscitado esperanza y optimismo. Estados Unidos renunciaría a imponer un arancel adicional del 100 % a los productos chinos. China estaría dispuesta a reanudar la compra de soja estadounidense y a…
— EL DEBER (@grupoeldeber) October 28, 2025
- Mientras tanto, Brasil y Argentina aprovecharon la oportunidad: vendieron millones de toneladas a China con ventajas fiscales y menores costos de transporte, desplazando a los productores de soja de Estados Unidos del mercado global.
La pérdida de competitividad ha expuesto la fragilidad del campo estadounidense, donde muchos agricultores ya operan con márgenes mínimos y dependen del acuerdo China – Estados Unidos para sobrevivir.
La temporada de cosecha más difícil en años
Esta temporada de cosecha está siendo una de las más desafiantes en décadas.
Aunque los rendimientos son altos, los precios han caído por debajo del costo de producción.
- El resultado: granos acumulados, ingresos estancados y un futuro incierto.
Los agricultores enfrentan un dilema entre almacenar su cosecha, vender con pérdidas o esperar a que el acuerdo comercial con China se concrete.
- “Vamos a almacenar todo lo que podamos, hasta donde nuestros contenedores aguanten”, dijo Andrew Philips, productor en Nebraska, quien reconoce que este año solo intenta “sobrevivir”.
Impacto en la comunidad latina
Miles de trabajadores latinos participan en la siembra, cosecha y transporte de soja.
- La crisis amenaza con recortes laborales y menores ingresos para familias que dependen de estas temporadas.
La desaceleración del sector agrícola también repercute en pequeñas comunidades: afecta el comercio, los servicios y las oportunidades de empleo.
Subsidios del gobierno: un alivio parcial
Ante la crisis, el Departamento de Agricultura reanudó operaciones en más de 2,000 oficinas locales para desbloquear subsidios del gobierno por más de $3,000 millones.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, calificó el nuevo marco comercial como “una oportunidad para estabilizar al sector”.
Por otro lado, los productores esperan la firma definitiva del acuerdo China – Estados Unidos que podría reabrir el mercado de exportación antes de fin de año.
Según Chad Hart, economista agrícola de la Universidad Estatal de Iowa, China aún necesita importar unos 200 millones de bushels de soja para diciembre y enero, lo que podría beneficiar a los agricultores de Iowa y otros estados del cinturón agrícola.
Qué sigue
Si el acuerdo China – Estados Unidos se firma pronto, los productores de soja podrían evitar pérdidas millonarias y comenzar 2025 con mejores perspectivas.
De lo contrario, la temporada de cosecha podría convertirse en una de las peores en años, pese al apoyo de los subsidios del gobierno.
- El futuro del campo estadounidense depende, una vez más, de la diplomacia y de un acuerdo que permita a los granjeros volver a vender al mayor comprador de soja del mundo.