Malas noticias: la libra de carne molida cuesta más que el salario mínimo federal
Publicado el 02/04/2026 a las 11:00
El costo de los alimentos sigue presionando el bolsillo de los consumidores en Estados Unidos, y ahora hay un dato que resume el impacto: una libra de carne molida puede costar más que el salario mínimo federal por hora.
- Actualmente, este producto básico se vende entre $6.49 y $8.96 por libra en grandes supermercados, según análisis de Money.
- Mientras que el salario mínimo federal se mantiene en $7.25 por hora desde 2009, según datos del Departamento del Trabajo.
Por qué importa: El aumento sostenido en alimentos esenciales como la carne refleja una pérdida de poder adquisitivo, especialmente en hogares con ingresos bajos que dependen de productos básicos para su alimentación diaria.
El precio de la carne molida sube más rápido que la inflación
El encarecimiento de la carne molida no es reciente, pero sí se ha intensificado en los últimos años.
- Datos recientes muestran que el precio promedio de la carne molida alcanzó aproximadamente $6.75 por libra a inicios de 2026, lo que representa un aumento de entre 40% y 50% desde 2020.
- Este crecimiento supera el ritmo de la inflación general de alimentos y de muchos otros productos básicos, lo que convierte a la carne en uno de los alimentos que más presión ejerce sobre el gasto familiar.
Además, se trata de un producto clave en la dieta. En promedio, cada persona en Estados Unidos consume cerca de 27 kilos de carne de res al año, lo que amplifica el impacto del alza de precios.

Una crisis ganadera detrás del aumento
El origen del problema está en la oferta. La producción de ganado enfrenta una situación crítica.
- El inventario de vacas de carne en Estados Unidos ha caído a su nivel más bajo desde 1961. Esta reducción responde a múltiples factores, entre ellos sequías severas y enfermedades que han afectado los rebaños.
- Con menos ganado disponible y una demanda que se mantiene fuerte, el resultado es un aumento constante en los precios.
Esta combinación, de oferta limitada y consumo estable, genera un escenario donde los precios difícilmente bajan en el corto plazo.
El impacto directo en los hogares latinos
Para muchas familias, la carne molida es un alimento básico por su versatilidad y facilidad de preparación.
- Sin embargo, el aumento de precios obliga a replantear hábitos de consumo.
- Lo que antes era una compra regular ahora puede convertirse en un gasto difícil de sostener.
El problema se agrava cuando se compara con los ingresos: Que una libra de carne supere el salario mínimo por hora evidencia una desconexión entre el costo de vida y los ingresos disponibles.
Esto genera presión en los presupuestos y obliga a tomar decisiones más estratégicas al momento de comprar alimentos.

Aprende cómo ahorrar sin dejar de consumir proteína
Ante este escenario, muchos consumidores están ajustando sus hábitos para reducir el impacto sin eliminar completamente la carne de su dieta.
- Cambiar a proteínas más baratas
- Usar carne de pavo o pollo
- Incorporar lentejas o frijoles
- Elegir salchicha como alternativa
- Combinar carne con vegetales
Sustituir parcialmente la carne de res por otras proteínas permite reducir el gasto sin sacrificar el valor nutricional de las comidas.
Estrategias para gastar menos en carne molida
Además de cambiar el tipo de proteína, también hay formas de optimizar la compra de carne y hacer que rinda más.
- Comprar mezcla res y cerdo
- Aprovechar descuentos por caducidad
- Comprar al por mayor
- Dividir porciones pequeñas
- Congelar para mayor duración
Estas estrategias ayudan a reducir el costo por comida y aprovechar mejor cada compra.

¿Cómo hacer rendir la carne en casa?
Otra tendencia entre consumidores es usar menos carne por receta, combinándola con otros ingredientes que aumentan el volumen del plato.
- Mezclar con frijoles o lentejas
- Agregar arroz en preparaciones
- Usar avena o pan rallado
- Reducir porciones por comida
- Priorizar recetas rendidoras
Este enfoque permite mantener el consumo de carne, pero distribuyéndola de forma más eficiente en cada comida.
Lo que viene: presión en alimentos básicos
El panorama no apunta a mejoras inmediatas. Mientras la producción ganadera siga limitada y la demanda se mantenga, los precios podrían continuar elevados.
- Esto obliga a los consumidores a adaptarse con estrategias de ahorro y consumo más eficientes.
- En una economía donde incluso los alimentos básicos superan el salario mínimo por hora, la planificación financiera y alimentaria se vuelve esencial para mantener la estabilidad del hogar.