Exjueza de Wisconsin que ayudó a inmigrante mexicano no irá a prisión
Publicado el 08/07/2026 a las 14:34
- Evita prisión por obstrucción
- ICE arrestó al acusado
- Presentarán una apelación
La exjueza Hannah Dugan evitó una condena de prisión pese a haber sido declarada culpable de obstrucción por ayudar a un acusado mexicano a salir de un tribunal.
El caso se convirtió en uno de los procesos judiciales más relevantes sobre la relación entre jueces estatales y los operativos migratorios de ICE.
Dugan recibió una multa de 5,000 dólares.
El juez federal Lynn Adelman consideró que su historial de servicio público justificaba una sanción distinta a la cárcel.
Hannah Dugan evita prisión tras histórico caso con ICE
BREAKING: Hannah Dugan, the Wisconsin judge convicted for helping an illegal alien escape ICE, receives ZERO prison time and instead is ordered to pay just a $5000 fine.
How is this justice??? pic.twitter.com/rzlSXlvPqE
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La exjueza, de 67 años, fue declarada culpable en diciembre del delito grave de obstrucción, según Telemundo.
Sin embargo, el jurado la absolvió del cargo menor de ocultar a una persona para impedir su arresto.
Durante la audiencia de sentencia, el juez afirmó que la conducta de Dugan representó una mala decisión aislada.
También destacó que los agentes federales finalmente lograron detener al acusado fuera del tribunal.
La defensa argumentó que ya enfrentó severas consecuencias
Judge Hannah Dugan just got off with NO JAIL TIME by a fellow Democrat judge for helping an illegal escape ICE
Democrat privilege. pic.twitter.com/V9j3xQu2Ul
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Los abogados de Dugan sostuvieron que el proceso penal ya tuvo un impacto profundo en su vida.
Recordaron que renunció en enero a su cargo como jueza del Tribunal de Circuito del Condado de Milwaukee.
Había ocupado ese puesto durante nueve años antes de abandonar el cargo.
Su salida ocurrió mientras enfrentaba amenazas de juicio político impulsadas por legisladores republicanos estatales.
En su carta de renuncia aseguró que el caso penal amenazaba «la independencia de nuestro poder judicial».
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Durante el juicio, la defensa afirmó que el gobierno del presidente Donald Trump buscó convertirla en un ejemplo.
Según sus abogados, el objetivo era garantizar que los jueces colaboraran con la estrategia de ICE para detener inmigrantes durante audiencias judiciales.
La defensa también insistió en que Dugan ya había sido suficientemente castigada por las consecuencias personales y profesionales derivadas del caso.
Dos profesores de Derecho de la Universidad Marquette comparecieron para respaldarla.
Entre ellos figuró un exmagistrado de la Corte Suprema de Wisconsin.
También declaró un sacerdote jesuita, Gregory O’Meara.
«Hannah representa lo que significa ser cristiana», afirmó O’Meara.
Al dirigirse al tribunal, Dugan aseguró que nunca actuó con malas intenciones.
Explicó que sus acciones buscaban preservar el «decoro y la seguridad de la sala».
«Me han presentado tanto como una persona que desafía la ley como una heroína. No soy ninguna de las dos cosas. Soy una servidora pública que solo intenta hacer su trabajo», declaró.
También señaló que ella y su familia han recibido amenazas, lo que la llevó a retirarse de la vida pública.
Fiscales defendieron una sanción ejemplar y preparan apelación
La fiscalía sostuvo que el caso requería una sentencia severa.
Un fiscal reconoció durante la audiencia que Dugan había sufrido «consecuencias colaterales por su conducta».
Sin embargo, agregó que «los jueces no pueden decidir ignorar la ley».
En un memorando presentado antes de la sentencia, los fiscales afirmaron que la exjueza violó el juramento de su cargo.
También argumentaron que puso en riesgo tanto a las fuerzas del orden como al público.
«A los jueces se les confía una enorme discrecionalidad, pero hay una línea que no pueden cruzar», escribió el fiscal federal adjunto ejecutivo Richard Frohling.
«La acusada cruzó esa línea», añadió.
Los fiscales recordaron que las directrices federales contemplaban una pena de entre 15 y 21 meses de prisión.
Indicaron además que la sentencia promedio en casos de obstrucción ronda los 16 meses.
No obstante, evitaron solicitar una condena específica.
«Este fue un delito grave y amerita una sentencia igualmente severa», escribió Frohling.
Pese a esos argumentos, el juez Adelman concluyó que la prisión no era necesaria.
«Se trata de unos pocos minutos de conducta por parte de alguien que ha dedicado su vida al servicio público», afirmó.
«Es una marcada desviación de una vida que, por lo demás, ha respetado la ley», agregó.
Los abogados de Dugan confirmaron que presentarán una apelación independientemente de la sentencia impuesta.
El caso marcó un precedente judicial en Wisconsin
El proceso representó la primera ocasión en Wisconsin en que una jueza estatal enfrentó un juicio por obstruir la labor de agentes migratorios.
Los hechos ocurrieron el 18 de abril de 2025 en el tribunal del condado de Milwaukee.
Ese día, agentes de ICE acudieron al edificio tras conocer que Eduardo Flores Ruiz, de 31 años, comparecería ante Dugan.
Las autoridades sostenían que Flores Ruiz había reingresado ilegalmente a Estados Unidos.
Además, debía enfrentar una audiencia relacionada con un caso estatal de agresión.
Según el caso presentado por la fiscalía, Dugan confrontó a los agentes fuera de su sala.
Después los dirigió a la oficina del juez principal al considerar que la orden administrativa presentada no bastaba para efectuar el arresto.
Una vez que los agentes se retiraron, condujo a Flores Ruiz y a su abogado por una puerta privada utilizada por el jurado.
Los agentes observaron posteriormente al acusado en un pasillo.
Lo siguieron hasta el exterior del edificio. Finalmente, lo arrestaron tras una persecución a pie.
Una semana después, agentes del FBI arrestaron a Dugan en el propio tribunal y la sacaron esposada. Flores Ruiz fue deportado en noviembre.