A cinco años de la muerte de George Floyd, el antirracismo en EE.UU. pierde fuerza
Publicado el 25/05/2025 a las 11:27
- George Floyd: símbolo del racismo
- Black Lives Matter pierde fuerza
- Violencia policial sigue impune
Segun informa la agencia EFE, cinco años después del asesinato de George Floyd, Estados Unidos parece haber retrocedido en su compromiso contra el racismo sistémico.
El 25 de mayo de 2020, Floyd, un hombre negro de 46 años, murió en Minneapolis asfixiado por el policía blanco Derek Chauvin, quien le presionó el cuello con la rodilla durante más de nueve minutos.
“¡No puedo respirar!”, suplicaba Floyd, mientras otros policías observaban sin intervenir y varios transeúntes grababan lo que se convirtió en un símbolo global del abuso policial.
Sus últimas palabras se convirtieron en un grito de guerra para millones de personas que tomaron las calles en Estados Unidos y en más de 60 países exigiendo justicia, reformas y el fin de la violencia racial.
Protestas masivas en plena pandemia

Fue el punto de ebullición de una larga historia de brutalidad contra afroamericanos en EE.UU., y el impulso para el crecimiento del movimiento Black Lives Matter, fundado en 2013.
Las protestas de 2020 fueron masivas, las mayores en la historia reciente del país, y ocurrieron en plena pandemia, desafiando el aislamiento por covid-19.
En respuesta, algunas ciudades impusieron toques de queda. Se desplegó la Guardia Nacional y el entonces presidente Donald Trump se mostró inflexible ante las demandas sociales.
Derek Chauvin fue condenado a 22 años de prisión por asesinato y otros 21 por violaciones a los derechos civiles de Floyd. Mientras que sus tres compañeros recibieron sentencias menores.
George Floyd y la impunidad policial

Sin embargo, el caso que prometía un antes y un después ha quedado como un hito simbólico más que un catalizador de cambios estructurales.
A cinco años, las cifras son elocuentes: los afroamericanos siguen teniendo 2,8 veces más probabilidades que los blancos de morir bajo custodia policial.
Según The New York Times, entre 2015 y 2023, por cada 100.000 habitantes. La tasa de muertes a manos de la policía fue de 6.8 entre nativos americanos y 6.7 entre afroamericanos, frente a 2.9 entre hispanos y 2.5 entre blancos.
Algunas reformas surgieron tras las manifestaciones, como la prohibición de llaves de estrangulamiento. La implementación de cámaras corporales o cursos de capacitación policial en temas de discriminación.
Retroceso político y derechos civiles vulnerados

También se reescribieron protocolos de detención y en ciertas ciudades se recortaron presupuestos policiales, aunque estas medidas han sido parciales, reversibles y poco consistentes.
El segundo mandato de Trump ha sido un golpe para las iniciativas impulsadas por Black Lives Matter, según diversas organizaciones civiles.
La administración ha bloqueado investigaciones federales contra departamentos de policía acusados de violencia racial, incluso aquellas iniciadas durante el gobierno de Joe Biden.
Además, se han retirado acuerdos judiciales que buscaban garantizar la rendición de cuentas policial y prevenir abusos futuros.
El legado pendiente de George Floyd
«La decisión de Justicia de poner fin a las investigaciones es una peligrosa traición a los derechos civiles», denunció recientemente la organización Latino Justice.
Este retroceso ha desmotivado a activistas y ha diluido el impulso del movimiento, que lucha ahora por no desaparecer de la conversación pública.
El caso Floyd demostró que un solo video puede cambiar el curso de la historia. Pero también que sin voluntad política, las reformas estructurales pueden quedar en promesas.
Cinco años después, muchos se preguntan si realmente se aprendió algo o si, como otras veces, se trató solo de un ciclo más de indignación sin justicia duradera.