Crónica: Hispano embriagado tras el volante teme perder su asilo
Publicado el 21/06/2023 a las 14:13
- Crónica: Hispano embriagado tras el volante teme perder su asilo
- El suramericano trató de convencer al policía “hágalo por mi mama”
- Alega que su madre en Venezuela sufre de cáncer y será la más afectada
Crónica Hispano embriagado asilo. La noche del pasado sábado Gabriel Alejandro Pérez Agüero se fue de parranda con varios de sus amigos. La fiesta era en el popular centro nocturno de la ciudad de Norcross (Georgia) que se llama La Valentina. El grupo de cuates bailó y bebió hasta quedar exhaustos. Después de una larga semana laboral, todos estaban convencidos de que merecían un buen rato de esparcimiento.
Hasta ahí todo estaba bien, pero al cerrar la discoteca, a los muchachos se les ocurrió regresar a sus hogares a bordo del mismo vehículo en el cual habían llegado, lo cual fue un tremendo error, pues sabían que todos habían consumido bebidas embriagantes y que, por consiguiente, era muy arriesgado manejar en esa condición. Pero eso no les importó.
Gabriel se puso tras el volante

Se nos ha recomendado una y mil veces que cuando vayamos a celebrar y consumamos licor, llamemos un taxi, Uber y que le pidamos a un allegado que vaya por nosotros o por lo menos tengamos un conductor designado que no haya tomado para evitarnos de esa manera no solo un dolor de cabeza legal si nos para la policía, sino que hasta vernos envueltos en un accidente vial.
Sin embargo, nunca falta la gente que hace caso omiso a las recomendaciones asumiendo que lo que acabo de mencionar es “algo que nunca les va a pasar a ellos”. Tremenda equivocación. Pues la madrugada del domingo fue el turno de Gabriel, un muchacho de origen venezolano de 24 años y que llegó hace apenas unos meses a Estados Unidos. Archivado como: Crónica Hispano embriagado asilo
Se iba saliendo de su carril y un patrullero lo vio

Así como lo lees, recién llegado al país y ya estaba violando la ley estatal al ponerse a manejar intoxicado, un delito serio conocido en inglés como DUI. El punto es que más tardó en salir del nightclub cuando comenzó a cometer una serie de infracciones al reglamento de tránsito y el agente Sánchez, quien casualmente patrullaba la zona en cuestión lo vio.
De acuerdo con el uniformado, Gabriel iba saliéndose continuamente de su carril, por lo que le ordenó detener la marcha de su vehículo prendiéndole la sirena y las luces azules de su unidad. Al ver al oficial detrás suyo, Gabriel se detuvo al interior de un centro comercial. De inmediato fue abordado por el representante de la ley y el orden. Archivado como: Crónica Hispano embriagado asilo
El suramericano le mintió desde un principio

Primero el policía lo saludó, luego se presentó y le explicó la razón de dicha detención. Posteriormente le preguntó que, si había tomado, al verle los ojos grandes y las pupilas bien abiertas, una señal clara de cuando el organismo tiene sustancias que alteran sus funciones. El chofer inicialmente declaró que no, pero pronto cambiaria su versión.
Al cabo de un rato y tras ser cuestionado varias veces y que el oficial le dijera que incluso, le sentía olor a licor en su aliento, este aceptó que “solo un par de cervezas” se había tomado. Le pidió que se bajara del auto para hacerle las respectivas pruebas, de las cuales no fue capaz de superar ni siquiera una, por lo cual fue apresado en el acto. Archivado como: Crónica Hispano embriagado asilo
“Esto me va a perjudicar, por favor, mi mamá tiene cáncer”

Al verse esposado y sentado en el asiento de su patrulla, Gabriel comenzó a tratar de convencer al uniformado que lo dejara ir. “Mira yo cometí un error al manejar así, pero estoy bien. Si me venía saliendo del carril es poque venía peleando con uno de mis acompañantes porque no le quiere mandar dinero a su pareja en Venezuela”, le dijo el chofer, pero de nada le valió. Entonces pasó a su segunda historia del día.
“Por favor no me lleve. Tengo a mi mamá enferma de cáncer y depende en todo de mí”, le dijo. “Tranquilo, no estarás mucho tiempo en la cárcel, pagas la fianza y saldrás luego”, le respondió Sánchez. “Pero de todas maneras estoy por asilo acá y sé que esto me va a afectar mi caso”. El agente simplemente lo ignoró. En eso hubiera pensado antes de ponerse a tomar y manejar este muchacho. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoNow Hasta la próxima. Archivado como: Crónica Hispano embriagado asilo