Crónica: Conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa
Publicado el 25/01/2022 a las 13:08
- Crónica: Conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa
- Lucas Olivar saca pistola y dispara contra policía que lo había parado
- El oficial pretendía darle una infracción por manejar con exceso de velocidad
Crónica: Conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa. Hasta el pasado fin de semana Zachary Lucas Olivar era un completo desconocido, pero desde ayer, el nombre de este residente de la ciudad de Snellville (Georgia) ya se encuentra por doquier en Internet y hasta ocupó titulares de los principales medios de comunicación en el estado y para desgracia suya, no por algo positivo.
Por el contrario, Lucas, como le llaman sus allegados, se acaba de hacer popular por haber intentado asesinar a nada más ni nada menos que a un oficial de policía que simplemente cumplía con su trabajo en las calles del condado de Jones. El agente John Kile lo paró para darle una multa por exceso de velocidad.
Crónica conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa: ¿Cuál era la tanta prisa que llevaba?

De acuerdo con el reporte de las autoridades locales, la noche del pasado sábado el patrullero se encontraba apostado a un lado de la carretera con radar en mano midiendo la velocidad en que transitaban los autos en una zona donde han registrado accidentes de tránsito precisamente porque muchos conductores no respetan los límites establecidos.
De repente apareció un vehículo tipo sedán color blanco, cuyo conductor venía, no cinco ni 10, sino que 35 millas por encima del límite. Literalmente se ganó la multa. El oficial Kile no tenía otra opción que pararlo y darle su amonestación por semejante osadía. Lo dejó pasar y de inmediato salió tras él con sus luces azules y sirena prendidas.
Crónica conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa: Al chofer no le cayó nada en gracia eso

Tras enterarse que un policía estaba tras él, Lucas se molestó tanto que, sin siquiera haber cruzado una sola palabra con el agente, tuvo una mala actitud. El conductor no se detuvo inmediatamente como manda la ley, sino que avanzó un buen tramo e hizo un par de maniobras que dejó en evidencia que no tenía intenciones de parar.
Sin embargo, al final se detuvo a un lado de la calzada y el agente Kile lo abordó. El uniformado le pidió que sacara ambas manos al conductor y se acercó para alumbrar con su linterna hacia el interior del automotor para cerciorarse de que no hubiera nadie más en su interior. Hasta ese momento Lucas aparentaba estar sereno.
Crónica conductor hispano se juega la vida y todo por evitar multa: No estaba dispuesto a recibir ninguna multa

Tras enterarse de que recibiría una infracción por manejar sobre el límite de velocidad, Lucas comenzó a alegar con el agente. A pesar de que el agente en todo momento lo había tratado con mucho respeto, de repente la discusión entonces se subió entonces de tono, por lo que Kile le pidió al chofer que se bajara del vehículo.
Lucas se negó al principio, pero después simuló como que accedería a acatar sus indicaciones. “Solo voy a quitarme el cinturón de seguridad entonces”, le dijo al representante de la ley y el orden. “Está bien, pero hazlo despacio y con mucho cuidado”, le respondió el agente, quien al parecer presintió algo malo.
El oficial retrocedió inteligentemente

Como que, si supiera lo que estaba a punto de suceder, el agente Kile retrocedió unos pasos y lo hizo justo a tiempo pues en ese preciso instante Lucas sacó su pistola y le disparó a quemarropa al agente antes de darse a la fuga. El balazo iba directo al pecho del uniformado que, gracias a Dios, llevaba puesto su chaleco antibalas.
“Me están disparando. Estoy bajo fuego”, dijo el agente vía radial a su base que, al instante, mandó a todos sus compañeros para que lo auxiliaran. A pesar de que Lucas se había ido, los colegas de Kile no tardaron nada en localizarlo, pero el chofer también intentó escapárseles a ellos pese a que sabía que lo tenían completamente rodeado.
Tuvieron que pararlo por la fuerza

Cuando lograron dar con el Nissan que manejaba Lucas, este intentó huir a toda prisa, pero todos sus intentos fueron en vano. Los compañeros de Kile lo acorralaron, pero aún así no se detenía, por lo que se vieron obligado a usar una de sus tácticas especiales para esta clase de casos: lo sacaron de la vía.
Una de las patrullas le pegó en el ‘bumper’ trasero del lado izquierdo, lo que hizo que Lucas perdiera el control de su vehículo y entonces se saliera de la calle. Fue entonces que lograron someterlo y arrestarlo. Los oficiales se bajaron preparados con armas en mano para repeler cualquier ataque, pero curiosamente, el conductor se entregó. Bien por él, pues de haber salido con el arma, habría sido abatido a tiros.
Acusado de múltiples cargos graves

Zachary Lucas Olivar se habría ido a dormir esa noche a su casa con una simple multa por exceso de velocidad, pero tomó una muy mala decisión y en cambio, terminó en la cárcel de la localidad de Jones acusado de asalto agravado en perjuicio de un representante de la ley, entre otros delitos mayores.
Afortunadamente, el agente Kile está fuera de peligro, porque de haberlo asesinado, Lucas sería candidato a la pena capital. Pero de que seguramente pasará varios años tras las rejas, eso es seguro con semejantes evidencias que hay en su contra. Triste como hay personas que no sienten el mínimo de respeto por las autoridades. Espero que Lucas haya aprendido la lección. Gracias por leer mi crónica de hoy en MundoHispánico. Hasta la próxima.