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CIDH ordena reabrir el caso de Anastasio Hernández Rojas, inmigrante mexicano muerto por agentes fronterizos

Conoce el caso de Anastasio Hernández Rojas, donde la CIDH obliga a EE.UU. a reabrir la investigación tras años de impunidad.
2025-05-01T20:35:09+00:00
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Caso de Anastasio Hernández Rojas/Foto; Shutterstock
  • Caso de Anastasio Hernández
  • Viuda exige justicia tras años
  • Agentes exonerados pese a pruebas

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha emitido una resolución histórica que obliga a Estados Unidos a reabrir el caso de Anastasio Hernández Rojas.

El inmigrante mexicano murió en 2010 tras ser brutalmente golpeado y electrocutado por agentes de la Patrulla Fronteriza en San Diego, California.

Se trata de la primera vez que la CIDH declara responsable al gobierno estadounidense por una ejecución extrajudicial.

La decisión fue anunciada este jueves por los abogados de la familia de Hernández Rojas en una rueda de prensa realizada en San Diego.

CIDH obliga a EE.UU. a reabrir caso de Anastasio Hernández

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Caso de Anastasio Hernández Rojas-Foto: Shutterstock

“Es la primera vez que la comisión determina la responsabilidad internacional de Estados Unidos por una ejecución extrajudicial”, señaló Roxanna Altholz, directora de la Clínica Legal de Derechos Humanos de la Universidad de California Berkeley.

La resolución también denuncia que los agentes actuaron con brutalidad y que la investigación posterior fue deficiente y parcial.

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Según la CIDH, los oficiales “torturaron y mataron” a Hernández Rojas mientras se encontraba esposado y bajo custodia.

“No investigaron de manera completa ni imparcial, y negaron justicia a su familia”, añadió Altholz durante la conferencia.

Brutalidad y negligencia marcadas por impunidad

María Puga, viuda de la víctima, tomó la palabra visiblemente emocionada y recordó que este 2 de mayo su esposo habría cumplido 57 años.

“Hoy queda claro que Anastasio fue asesinado por esos agentes que no tuvieron piedad de él”, dijo.

La mujer también mostró una fotografía de su esposo y, entre lágrimas, aseguró que la resolución de la CIDH “es su regalo hasta el cielo”.

Anastasio Hernández Rojas fue sometido por al menos una docena de agentes, quienes lo golpearon y le aplicaron múltiples descargas eléctricas.

Videos grabados por testigos muestran cómo suplicaba por ayuda mientras varios agentes se arrodillaban sobre su cuello y espalda.

El informe forense del condado de San Diego clasificó su muerte como homicidio, pero no se presentaron cargos criminales.

La agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) exoneró de responsabilidad a los doce agentes involucrados.

No obstante, el Departamento de Justicia accedió a indemnizar económicamente a los hijos menores de edad del inmigrante fallecido.

Reacciones de activistas y familiares ante el fallo histórico

Andrea Guerrero, directora ejecutiva de la organización Alianza San Diego, también celebró la resolución de la CIDH.

“La comisión declara a Estados Unidos responsable del asesinato de Anastasio y del encubrimiento posterior”, señaló.

Guerrero ha acompañado a la familia en su búsqueda de justicia durante más de una década.

El caso ha sido emblemático para los activistas que denuncian el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes fronterizos.

 

Pedro Ríos, director del Comité de Servicios de los Amigos Americanos, destacó el trabajo colectivo que hizo posible este reconocimiento.

“Ya por lo menos se ha conseguido este reconocimiento”, expresó, subrayando que la lucha no ha terminado.

Según la abogada Altholz, aún hay decenas de casos similares pendientes ante la CIDH.

“El caso de Anastasio es una hoja de ruta”, explicó, refiriéndose a su potencial para abrir el camino en otras denuncias.

Un caso emblemático para futuras denuncias

Hernández Rojas vivía en San Diego desde hacía más de 20 años y era padre de cinco hijos, todos ciudadanos estadounidenses.

Tenía un pequeño negocio de mantenimiento de piscinas y era descrito por su familia como un hombre trabajador y dedicado.

De acuerdo con ‘Infobae‘, al momento de su muerte, sus hijos mellizos tenían apenas siete años; hoy tienen 22.

“A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos le agradezco de todo corazón a nombre de mi familia y mío por haber creído en nosotros”, concluyó María Puga, según ‘EFE’.

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